¿Por qué necesita limpieza un pozo?
Si el agua de su pozo ha desarrollado un olor, color o sabor desagradables, la culpa puede ser de la contaminación. Las causas más comunes de contaminación de un pozo incluyen
Una subida repentina del nivel del agua debido a inundaciones o al desbordamiento de las alcantarillas;
Animales muertos que caen en el pozo;
Un uso frecuente que provoque el hundimiento del suelo en el fondo;
Crecimiento de algas, limo o moho en las paredes.
Consejo: Limpie su pozo al menos una vez al año para evitar la contaminación y mantener la calidad del agua.

Limpieza del pozo paso a paso
Elimine los residuos de la superficie
Utilice una red o una espumadera para retirar hojas, ramas y partículas flotantes.Bombee el agua
Para aguas poco profundas, funcionará una bomba de superficie. Para pozos profundos o muy llenos, utilice una bomba sumergible de gran capacidad.Inspeccione la estructura
Una vez extraída el agua, entre en el pozo (con las debidas precauciones de seguridad) y compruebe si hay grietas, fugas o depósitos minerales.Friegue las paredes
Utilice cepillos y rasquetas de plástico o metal para limpiar las paredes de limo, algas y acumulaciones. Para capas minerales gruesas, utilice un cincel y un martillo o una amoladora angular.Desalojar la sal y el moho
Aplique soluciones de ácido clorhídrico o vinagre para disolver las sales. El moho puede tratarse con una solución de sulfato de cobre.Selle cualquier fuga
Aplique un sellador impermeable donde sea necesario para arreglar grietas o fugas.Sustituya la capa inferior
Retire los restos y la grava o arena vieja. Rellene el fondo del pozo con piedra triturada limpia, grava o arena.
Desinfección del pozo
Tras la limpieza mecánica, proceda a la desinfección. Utilice únicamente productos destinados al tratamiento del agua potable que sean
Eficaces contra una amplia gama de microorganismos;
De baja toxicidad para el ser humano;
Seguros para su uso con hormigón, piedra y metal.
Desinfectantes populares:
Hipoclorito de calcio (polvo blanqueador):
Prepare una solución de cloro al 1% disolviendo 10 g de polvo en 1 litro de agua limpia. Para encontrar la dosis correcta, añada 2, 4 y 6 gotas a tres muestras de 200 ml de agua de pozo. Espere 30 minutos. La dosis ideal dejará un ligero olor a cloro.
Lejía doméstica (por ejemplo, Clorox):
Utilice aproximadamente una botella por cada anillo de agua o por cada metro cúbico de agua. Rocíe las paredes interiores con lejía utilizando un pulverizador de jardín.
Pastillas de cloro:
Una opción cómoda. Siga las instrucciones del fabricante para su dosificación y preparación.
Nota: El permanganato potásico y el yodo no son suficientemente fiables para garantizar una desinfección adecuada.

Cómo aplicar el desinfectante
Cubra las paredes del pozo con una pértiga envuelta en tela o un pulverizador.
Espere a que el pozo se llene de agua de forma natural.
Añada la cantidad necesaria de desinfectante al agua.
Remueva utilizando una pértiga larga o baje y levante repetidamente un cubo de agua durante 10 minutos.
Cubra el pozo con una película o tapa para evitar que la luz solar neutralice el cloro.
Espere de 6 a 10 horas en verano, de 12 a 24 horas en invierno.
Importante:
Si no detecta olor a cloro tras el periodo de espera, repita la desinfección, significa que el proceso ha sido insuficiente.
Después de la desinfección
No utilice el agua durante 24 horas.
Si sigue oliendo a cloro, bombee el agua hasta que desaparezca el olor.
Evite beber agua sin tratar durante al menos 5-10 días; lo ideal es no beberla nunca sin filtrar.
¿Cómo prevenir la contaminación y la bioincrustación?
✔️ Mantenga su pozo cubierto.
✔️ Asegure una distancia de 20 metros entre el pozo y las fosas sépticas o sistemas de alcantarillado.
✔️ Selle las paredes del pozo para evitar la infiltración de aguas subterráneas y superficiales.
✔️ Evite verter residuos cerca del pozo o utilizar fertilizantes químicos en el suelo cercano.
Utilizar un sistema de filtración específico para el agua de pozo es esencial para mantener el agua potable segura y limpia.